Y qué son los aceites esenciales?

Son la máxima expresión energética y físico-química de una planta. Por lo tanto, tienen potenciales altísimos de acción sobre distintas áreas de la vida humana. Milagrosos? no. Potentísimos, sin duda alguna.

Si aprendemos a emplearlos con sentido común, respeto y observación, sólo podemos obtener ventajas. El camino aromático está lleno de belleza y salud, los «peligros» que llenan la boca de tantos ignorantes están en eso, en la ignorancia y en buscar controlar a los demás a través del miedo. Todo el mundo es capaz de beneficiarse de los aceites esenciales de las plantas con una mínima información y siempre que sean de máxima calidad.

Como usar los aceites esenciales?

Las formas más comunes de deleitarse a través de los aceites esenciales pueden ser: baños (adicionando unas cuantas gotas a la tina), por medio de un difusor, vaporizaciones (ayudando al sistema respiratorio y masajes terapéuticos entre otros. Leer mas...

Porque aceites esenciales Aromas del Sol?

Porque Aromas del Sol cultiva pequeñas parcelas de plantas aromáticas, extrae y envasa en su planta los aceites esenciales con respeto y responsabilidad por la MADRE TIERRA, para el deleite y uso de todos ustedes.

Las plantas son transformadoras y transportadoras de la energía del sol para el beneficio de la humanidad.

Aromas del Sol utiliza el poder regenerador de los aceites esenciales en su forma natural y sin adulterar.

Qué es la aromaterapia?

Es una forma de medicina alternativa y desde un punto de vista científico no se considera parte de la medicina convencional.

Los aceites esenciales de diferentes plantas han sido usados para propósitos terapéuticos desde hace cientos de años. Chinos, hindúes, egipcios, griegos y romanos usaron los aceites esenciales en cosméticos, perfumes y medicinas. En Mesoamérica eran utilizados los aromas de las flores y algunas plantas en infusiones para baños corporales.

Existe una estrecha relación entre la aromaterapia y el olfato, un sentido que nunca descansa, debido a que estamos expuestos en cualquier momento a las fragancias del ambiente, de la naturaleza, de las personas o de las cosas, aún cuando estamos dormidos.